Madea entra en acción cuando su sobrina, Shirley, recibe malas noticias sobre su salud. Shirley quiere es reunir a sus tres hijos adultos a su alrededor y compartir la noticia como una familia. Pero Tammy, Kimberly y Byron son demasiado distraído por sus propios problemas: Tammy no puede administrar sus hijos desobedientes o su matrimonio roto; Kimberly se apoderó con enojo y lo saca de su marido; y Byron, después de pasar dos años en la cárcel, está bajo presión para negociar drogas otra vez. Es Madea, con la ayuda de la Bam tía igualmente bullicioso, el clan se reúnen a hacer las cosas bien la única forma que sabe cómo: con mucho amor, risas... y la revelación de un secreto de familia enterrada en mucho tiempo.